viernes, 6 de febrero de 2009

Mutilación genital femenina.

Hoy, 6 de febrero, es el día mundial contra la mutilación genital femenina.

Puede ser un día más, pero entonces se seguirán repitiendo en muchos países de África escenas en las que niñas son sometidas a amputaciones consentidas por sus familias.

Puede pasar como un día normal, pero seguiremos oyendo los gritos de estas niñas cuando (en pésimas condiciones de higiene), son sometidas a brutales operaciones.

Podemos seguir pensando en nuestros problemas, pero las familias de estas niñas, continuaran esperando en el exterior de la cabaña a que acabe el ritual. Esperando para celebrarlo. Esperando para poder decir: “Mi hija ya es pura”.

Puede que pasen las horas y vayamos a la cama con la conciencia tranquila, pero hoy también habrá niñas a las que se las lleve a la selva para en un “acto religioso”, cortar sus órganos genitales. Muchas morirán.

Mañana será otro día y si hoy no hacemos nada, no dedicamos un momento a pensar en ello, a revolvernos contra ello, mañana habrá más niñas que nunca podrán disfrutar como mujeres, mañana habrá más niñas muertas por infecciones.

8 comentarios:

MARIANMA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Estimada Marianma:

Indudablemente el hambre, no sólo en Africa, es un grave problema, es el gran problema de nuestro tiempo. Por supuesto, el intentar solventarlo es justicia social.

Por y para ello, dedicamos todas nuestras fuerzas en ADECO. En este momento tenemos 24 proyectos en marcha. 20 de ellos trabajando con los más necesitados, buscando la promoción de la infancia, de la mujer, de las poblaciones más desfavorecidas.

Desde estos proyectos intentamos dar la caña, enseñar a pescar. Conseguir con proyectos de producción, de formación, de salud, que cada vez menos personas pasen hambre y que los pueblos tengan un desarrollo digno y merecido.


El conseguir que la mujer sea respetada, que tenga libertad de elegir y de decidir en su vida, es también uno de esos propositos. Eres muy libre de opinar lo que quieras, pero una mujer que opta por la vida religiosa lo hace desde una vocación y una madurez (ella toma su decisión), una niña a la que se le practica la ablación con 8 años, no ha tomado ninguna decisión, ha sido mutilada brutalmente.

En cuanto a aquellas mujeres que pasan por el quirofano, si bien es fruto también de su libertad, si podemos y debemos plantearnos si en esta sociedad estamos haciendo bien las cosas. Desde ADECO intentamos con cuatro proyectos de sensibilización llegar a los y las más jóvenes y hablar con ellos y ellas de temas tan immportantes como la explotación infantil, la extrema pobreza, la igualdad hombre-mujer, la violencia contra las mujeres, la ecologia y la resolución de conflictos.

Gracias Marianma por asomarte por nuestro blog, y esperamos seguir leyendo tus comentarios.

mamen dijo...

Estimado anónimo,
mi opinión es una reflexión.
insisto en que no se le puede hablar a una mujer de derechos y libertades como mujer cuando sus hijos se están muriendo de HAMBRE en sus brazos ante la pasividad del resto del mundo , un mundo que curiosamente le reprocha unas costumbres ancestrales que igual hasta tienen una explicación lógica para su supervivencia.No lo sé, en cualquier caso yo tampoco estoy de acuerdo con este rito, ya lo dejé claro en el primer comentario.
Por otro lado, mi reflexión respecto a las mujeres religiosas y "las que se operan",matengo la cuestionable libertad de la que gozamos nosotros. Realmente la religión es una decisión madura y libre? el hecho de hacer los votos es el producto de una manipulación hecha a conciencia desde que nos mojan la cabeza.
realmente una mujer se opera las tetas desde la libertad y la madurez de un adulto? si eso es así , el problema en nuestra sociedad es mucho más grave pues actuamos desde la ausencia total y absoluta de los valores y prIncipios morales que dignifican a la condición humana como seres racionales por lo que considero que ¿quiénes somos nosotros, los occidentales, para juzgar a culturas y sociedades que están muy por encima de nosotros en ese sentido?

querido anónimo , creo que no estamos en igualdad de condiciones respecto a la rica cultura y extrañas costumbres de estos pueblos que insisto , una vez más,SE MUEREN DE HAMBRE Y NO LES DAMOS UN PEDAZO DE PAN O UN PUÑADO DE ARROZ.
si como madre me pongo en el pellejo de esas mujeres y siendo consciente de que con el dinero que se ha empleado en pagar a todas las iniciativas públicas y/o privadas en denunciar ese rito, mi hijo se hubiera salvado, imagínate donde os hubiera mandado.
Son africanas, son mujeres sin recursos materiales, pero son ante todo mujeres que pasean la dignidad y el orgullo femenino hasta por el camino de cabras más recóndito de la tierra. esa dignidad que aqui no se ve por ninguna gran vía de ninguna gran ciudad.
mientras sus hijos se mueran de hambre, sólo pido que las dejemos en paz.

mamen dijo...

olvidé agradecer tu respuesta.

gracias por el diálogo.

Adeco dijo...

Hola Mamen:

Solamente decirte que aunque por un error aparecía el comentario como anonimo, la respuesta (como se podía leer en el texto), provenía de ADECO.

Lamentamos el error de que haya aparecido como anonimo.

Gracias también a tí por tu respuesta.

Un saludo,

Mila y Leire de Asociación ADECO

Anónimo dijo...

Saludos

Creo que los comentarios son parecidos en la proteccion de personas en qualquier lugar del mundo, sobretodo los niños y niñas que padecen mutilación genital en contra su voluntad.

Desde mi punto de vista, no hay ningun relativismo cultural, social o personal frente al determinismo.
El desarrollo personal tiene que ser más importante que un hecho religioso y social.
Siendo relativo puedes llegar a permitir masacres a la humanidad.

Por eso creo que, ante las diferentes características de cada región, tenemos que proteger la vida y el desarrollo de todos los niños y niñas.
Estoy firmemente en contra de la mutilación de órganos sexuales a los niños y niñas.

Pau

Anónimo dijo...

pero ¿Que podemos hacer? y no es una pregunta retorica, realmente deseo saber como puedo contribuir para que esto no suceda más.

Adeco dijo...

Creo que hay muchas cosas que podemos hacer. Desde luego denunciar el tema siempre que podamos, intentar colaborar con asociaciones que estén luchando por erradicar la ablación (desde la formación de la mujer, la concienciación social y el respeto por las diferentes culturas, ya que si se hace por la fuerza sólo conseguiremos que continue pero de una manera oculta y por lo tanto aún en peores condiciones).
Concienciar a los y las más pequeñas en la igualdad hombre-mujer.
Luchar por una sociedad más justa e igualitaria es tarea de todos y de todas.